MI CAMINAR DENTRO DEL PUEBLO DE MALÍ
Quisiera escribir tantas cosas que a lo largo de estos años he vivido en esta MALÍ que me enriquece a diario. Pero me pregunto: ¿acaso no será muy temprano para reflexiones prematuras?. Porque la verdad es que aun me falta mucho por vivir y aprender, tan solo soy un aprendiz.
Pero no quiero ocultar mi palabra. Soy consciente que he venido para vivir intensamente desde la opción que he hecho. He abrazado este proyecto de vida, con todas sus contradicciones humanas. Me siento poca cosa, pero mi palabra es de tamaño y no me pueden pedir mas de lo que ofrece el tamaño de esa palabra.
No estoy apurado porque ahora más, sé que el camino no se detendrá, ¿para qué correr, si al fin vamos a llegar? Por eso aprovecho este momento para sentirme hermano en ese espíritu Javeriano, en eso comprometo mi palabra. Esa palabra es la que he querido entregar en estos meses de Sacerdocio en Malí.
Debo confesar que cuando llegue a Malí me invadió un cierto sentimiento de incertidumbre. Enfrentarme a una realidad extraña y lejana, a un mundo del que se dice musulmán, sentirme desafiado a meterme en el universo Bambará y más como parte de una minoría (Iglesia). Me vi obligado a enfrentarme a mis propios temores y darme cuenta que esos temores se iban haciendo pequeños en la medida en que me iba acercando a esa realidad.
Por eso quiero compartirles un poco, algo de mis impresiones, de lo vivido en esta etapa de mi vida, son impresiones muy personales pero donde he tratado de ser honesto con lo que estoy viviendo; cualquiera interpretación será fuera de contexto.
MUNDO BAMBARÁ
Malí es un pueblo culturalmente rico sobre todo por su concepción del hombre. El Bambará identifica al <> con el mundo. Es un universo en miniatura.
· En la sociedad Bambará hay cuatro poblaciones: los viejos, los hombres, las mujeres, los jóvenes. Los cuatro tienen como común denominador que son “seres humanos” y todos tienen vocación de comunicar, por eso es una cultura de la palabra; ella es sabiduría, camino, arte, coge fuerza en la boca del viejo.
· DINYE TOWN YE NAANI YE. Los cuatro espacios del ser humano son: su comunidad de origen, su amistad, el matrimonio, y la relación trascendente.
· El hombre es relación. No tiene sentido un ser humano solo, el celibato no se entiende.
· DINYE TUMAW YE SABA YE, los tres tiempos del hombre san: ver, comunicar y realizarse.
El hombre no se concibe sin religión porque él habitado por el espíritu que es donde radica su fuerza. El hombre no se apaga ni se disuelve con la muerte, él permanece más allá de la muerte, por eso el <> es vital.
El universo Bambará como todas las culturas es profundo, misterioso, apasionante. Por eso el misionero debe estar atento a esta realidad, a dejarse interpelar. O ¿vamos a mirar este universo como anacrónico, superado e inútil?
No hay culturas perfectas. En toda cultura hay muchos antivalores, donde estamos llamados a ser signos de transformación desde los valores evangélicos.
Los MXY trabajamos en una región islamizada. Esto nos exige, relacionarnos constantemente con ese mundo musulmán, en donde, como cristianos somos casi una minoría insignificante. La presencia musulmán viene del siglo XI, en el tiempo del imperio Songhay. El islamismo era la religión de la realeza con una cierta tolerancia hacia los paganos quienes pagaban un tributo bastante alto. El islamismo era la religión de los príncipes. Las ciudades de Tombouctou y Djenne fueron célebres en el mundo islámico por ser los centros del saber intelectual.
El Islam tenía como vehículo a los grandes comerciantes árabes. El árabe era accesible a una minoría, <>. Por eso la islamización de esta región fue mas bien superficial. Es la razón por la cual llamamos el Islam <>.
En el año 1900, cuando los franceses llegaron, encontraron una región islamizada sobre todo en el norte, con bastantes núcleos animistas. Los musulmanes no encontraron ninguna dificultad con los franceses. Ciertos administradores franceses favorecieron el Islam debido a la política anticlericalista de los colonizadores franceses.
EVANGELIZACIÓN
En la Pascua pasada viví un momento intenso al celebrar el Bautismo de los primeros cristianos de la región. Yo no sabía quién estaba más emocionada si ellos o yo. Fue el fruto de un largo caminar y de un trabajo perseverante de mis antiguos compañeros (principalmente Juan Carlos Palacio y Múnera). Constato que no es fácil ser cristiano, no solamente por el proceso de catecumenado, sino que muchos corren el riesgo de ser marginados de sus familias y aldeas.
Este domingo de Pascua celebré el Bautismo y ni el paludismo tan fuerte que tenía me impidió, la alegría de este acontecimiento. Mucha gente de las aldeas lejanas vino y la mayoría por primera vez escucharon hablar del cristianismo. Uno de los viejos me citó una frase de un pensador maliense musulmán: <>.
Han pasado ya casi 114 años de la llegada de los primeros misioneros a Malí. Un sueño del Cardenal Lavigerie (Fundador de los misioneros de África conocidos como los padres blancos, en 1868) que se hizo realidad.
Lavigerie en aquel entonces, obispo de Argel, intentó enviar dos caravanas de misioneros por el desierto, pero fueron masacrados por los musulmanes, al intentar entrar a Malí. El Cardenal fue terco y envió una tercera caravana que logró entrar en Malí, el 25 de mayo de 1895 a la capital del imperio Bambará SÉGOU, una ciudad que había sido conquistada por el Islam, pero la mayoría de las aldeas habían permanecido fieles a su religión tradicional, resistiendo al islamismo por siglos.
Los Padres blancos se dedicaron a estudiar las lenguas nativas. En los primeros 15 años murieron mas de 40 misioneros a causa del clima y del paludismo.
En 1936 se ordenó el primer sacerdote maliense y desde esa época se han ordenado 101 sacerdotes. Actualmente hay 94 sacerdotes diocesanos en todo el país. Los cristianos son el 1% de la población..
Los MXY llegamos en 1988 (año del centenario de la evangelización) como asociados de los padres blancos. Nos ubicamos al sur de la Arquidiócesis de Bamako, pero la inestabilidad del personal, los problemas lingüísticos y la soledad prolongada que muchos han vivido, no han dejado que nuestra presencia misionera tenga un proceso maduro, antes por el contrario, la inestabilidad de los Javerianos ha desestabilizado así mismo la pastoral del sector.
DESAFIOS
En Malí es un país desértico y seco en casi todo su territorio.
· Es uno de los países más pobres del África con un promedio de vida de 42 años.
· La mortalidad infantil es alta.
· Solo el 10% de la población tiene acceso a los servicios médicos y el 8% a la educación.
· El SIDA alcanza a un 70% de la población.
Esta es una realidad que nos exige un estilo de vida pobre, descomplicado sin buscar comodismos, si queremos ser verdaderamente testigos de Jesús Encarnado, a quien venimos a anunciar.
Hay una realidad cultural que nos confronta a diario y nos desafía. ¿cómo anunciar a JESUS, como el único y salvador en un mundo animista, donde la fe en los fetiches es fuerte, basada en una religión de miedo?
Hoy cuando muchas potencias islámicas pretenden hacer avanzar un integrismo que cada vez coge más fuerza en Malí, con un discurso de imposición, de violencia, de aniquilamiento. ¿Cómo concebir el diálogo interreligioso?.
El Islam está cada vez más en avanzada, crece de una forma incontrolable y es una realidad que no podemos desconocer, porque son millones de personas que profesan esta fe, sabiendo que no podemos identificar el Islam únicamente con unas minorías integristas.
· ¿Cómo dialogar sin poner en peligro el fundamento de nuestra fe cristiana?
· ¿Cómo dialogar y proclamar a JESÚS como nuestro Redentor?.
El problema de la <> (muchos han hablado de esto y han dado interpretaciones sin conocer todo lo que lleva por debajo). La verdad es que la poligamia es un desafío grande para la evangelización. Desde acá tengo mi convicción personal (como cristiano), no estoy de acuerdo con la poligamia porque es una forma de sometimiento de la mujer en un mundo donde ella no tiene voz ni control de su vida: <<>
Quisiera escribir tantas cosas que a lo largo de estos años he vivido en esta MALÍ que me enriquece a diario. Pero me pregunto: ¿acaso no será muy temprano para reflexiones prematuras?. Porque la verdad es que aun me falta mucho por vivir y aprender, tan solo soy un aprendiz.
Pero no quiero ocultar mi palabra. Soy consciente que he venido para vivir intensamente desde la opción que he hecho. He abrazado este proyecto de vida, con todas sus contradicciones humanas. Me siento poca cosa, pero mi palabra es de tamaño y no me pueden pedir mas de lo que ofrece el tamaño de esa palabra.
No estoy apurado porque ahora más, sé que el camino no se detendrá, ¿para qué correr, si al fin vamos a llegar? Por eso aprovecho este momento para sentirme hermano en ese espíritu Javeriano, en eso comprometo mi palabra. Esa palabra es la que he querido entregar en estos meses de Sacerdocio en Malí.
Debo confesar que cuando llegue a Malí me invadió un cierto sentimiento de incertidumbre. Enfrentarme a una realidad extraña y lejana, a un mundo del que se dice musulmán, sentirme desafiado a meterme en el universo Bambará y más como parte de una minoría (Iglesia). Me vi obligado a enfrentarme a mis propios temores y darme cuenta que esos temores se iban haciendo pequeños en la medida en que me iba acercando a esa realidad.
Por eso quiero compartirles un poco, algo de mis impresiones, de lo vivido en esta etapa de mi vida, son impresiones muy personales pero donde he tratado de ser honesto con lo que estoy viviendo; cualquiera interpretación será fuera de contexto.
MUNDO BAMBARÁ
Malí es un pueblo culturalmente rico sobre todo por su concepción del hombre. El Bambará identifica al <
· En la sociedad Bambará hay cuatro poblaciones: los viejos, los hombres, las mujeres, los jóvenes. Los cuatro tienen como común denominador que son “seres humanos” y todos tienen vocación de comunicar, por eso es una cultura de la palabra; ella es sabiduría, camino, arte, coge fuerza en la boca del viejo.
· DINYE TOWN YE NAANI YE. Los cuatro espacios del ser humano son: su comunidad de origen, su amistad, el matrimonio, y la relación trascendente.
· El hombre es relación. No tiene sentido un ser humano solo, el celibato no se entiende.
· DINYE TUMAW YE SABA YE, los tres tiempos del hombre san: ver, comunicar y realizarse.
El hombre no se concibe sin religión porque él habitado por el espíritu que es donde radica su fuerza. El hombre no se apaga ni se disuelve con la muerte, él permanece más allá de la muerte, por eso el <
El universo Bambará como todas las culturas es profundo, misterioso, apasionante. Por eso el misionero debe estar atento a esta realidad, a dejarse interpelar. O ¿vamos a mirar este universo como anacrónico, superado e inútil?
No hay culturas perfectas. En toda cultura hay muchos antivalores, donde estamos llamados a ser signos de transformación desde los valores evangélicos.
Los MXY trabajamos en una región islamizada. Esto nos exige, relacionarnos constantemente con ese mundo musulmán, en donde, como cristianos somos casi una minoría insignificante. La presencia musulmán viene del siglo XI, en el tiempo del imperio Songhay. El islamismo era la religión de la realeza con una cierta tolerancia hacia los paganos quienes pagaban un tributo bastante alto. El islamismo era la religión de los príncipes. Las ciudades de Tombouctou y Djenne fueron célebres en el mundo islámico por ser los centros del saber intelectual.
El Islam tenía como vehículo a los grandes comerciantes árabes. El árabe era accesible a una minoría, <
En el año 1900, cuando los franceses llegaron, encontraron una región islamizada sobre todo en el norte, con bastantes núcleos animistas. Los musulmanes no encontraron ninguna dificultad con los franceses. Ciertos administradores franceses favorecieron el Islam debido a la política anticlericalista de los colonizadores franceses.
EVANGELIZACIÓN
En la Pascua pasada viví un momento intenso al celebrar el Bautismo de los primeros cristianos de la región. Yo no sabía quién estaba más emocionada si ellos o yo. Fue el fruto de un largo caminar y de un trabajo perseverante de mis antiguos compañeros (principalmente Juan Carlos Palacio y Múnera). Constato que no es fácil ser cristiano, no solamente por el proceso de catecumenado, sino que muchos corren el riesgo de ser marginados de sus familias y aldeas.
Este domingo de Pascua celebré el Bautismo y ni el paludismo tan fuerte que tenía me impidió, la alegría de este acontecimiento. Mucha gente de las aldeas lejanas vino y la mayoría por primera vez escucharon hablar del cristianismo. Uno de los viejos me citó una frase de un pensador maliense musulmán: <
Han pasado ya casi 114 años de la llegada de los primeros misioneros a Malí. Un sueño del Cardenal Lavigerie (Fundador de los misioneros de África conocidos como los padres blancos, en 1868) que se hizo realidad.
Lavigerie en aquel entonces, obispo de Argel, intentó enviar dos caravanas de misioneros por el desierto, pero fueron masacrados por los musulmanes, al intentar entrar a Malí. El Cardenal fue terco y envió una tercera caravana que logró entrar en Malí, el 25 de mayo de 1895 a la capital del imperio Bambará SÉGOU, una ciudad que había sido conquistada por el Islam, pero la mayoría de las aldeas habían permanecido fieles a su religión tradicional, resistiendo al islamismo por siglos.
Los Padres blancos se dedicaron a estudiar las lenguas nativas. En los primeros 15 años murieron mas de 40 misioneros a causa del clima y del paludismo.
En 1936 se ordenó el primer sacerdote maliense y desde esa época se han ordenado 101 sacerdotes. Actualmente hay 94 sacerdotes diocesanos en todo el país. Los cristianos son el 1% de la población..
Los MXY llegamos en 1988 (año del centenario de la evangelización) como asociados de los padres blancos. Nos ubicamos al sur de la Arquidiócesis de Bamako, pero la inestabilidad del personal, los problemas lingüísticos y la soledad prolongada que muchos han vivido, no han dejado que nuestra presencia misionera tenga un proceso maduro, antes por el contrario, la inestabilidad de los Javerianos ha desestabilizado así mismo la pastoral del sector.
DESAFIOS
En Malí es un país desértico y seco en casi todo su territorio.
· Es uno de los países más pobres del África con un promedio de vida de 42 años.
· La mortalidad infantil es alta.
· Solo el 10% de la población tiene acceso a los servicios médicos y el 8% a la educación.
· El SIDA alcanza a un 70% de la población.
Esta es una realidad que nos exige un estilo de vida pobre, descomplicado sin buscar comodismos, si queremos ser verdaderamente testigos de Jesús Encarnado, a quien venimos a anunciar.
Hay una realidad cultural que nos confronta a diario y nos desafía. ¿cómo anunciar a JESUS, como el único y salvador en un mundo animista, donde la fe en los fetiches es fuerte, basada en una religión de miedo?
Hoy cuando muchas potencias islámicas pretenden hacer avanzar un integrismo que cada vez coge más fuerza en Malí, con un discurso de imposición, de violencia, de aniquilamiento. ¿Cómo concebir el diálogo interreligioso?.
El Islam está cada vez más en avanzada, crece de una forma incontrolable y es una realidad que no podemos desconocer, porque son millones de personas que profesan esta fe, sabiendo que no podemos identificar el Islam únicamente con unas minorías integristas.
· ¿Cómo dialogar sin poner en peligro el fundamento de nuestra fe cristiana?
· ¿Cómo dialogar y proclamar a JESÚS como nuestro Redentor?.
El problema de la <

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